Biblioteca de recursos para entrenar sin dolor

Preparar a los niños para un perro nuevo

Adoptar un perro nuevo o traer a casa un cachorro es un momento emocionante para cualquier familia, ¡especialmente para los niños! Pero es importante prepararse con anticipación para garantizar el éxito y la seguridad para todos. A continuación se ofrecen algunos consejos para preparar a sus hijos para tener un nuevo amigo de cuatro patas en la familia:

  • Establecer la gestión y discutir los límites. Debido a que cada vez que un perro y un niño interactúan, debe haber una supervisión completa y despierta de un adulto, el manejo es muy importante en un hogar con perros y niños. Crear espacios libres de perros donde los juguetes de los niños puedan vivir sin peligro de rechinar los dientes de cachorro es tan importante como crear espacios libres de niños donde los perros puedan disfrutar de un masticable sin preocuparse de que se les acerquen. Ya sea que esté usando jaulas, x-pens, puertas para bebés u otras formas de manejo, analice estos elementos con anticipación y explíqueles a sus hijos lo que significan; por ejemplo, se debe dejar solo a un perro en una jaula.
  • Tener expectativas realistas. Los niños pequeños no tienen desde el punto de vista del desarrollo las habilidades de control de impulsos para escuchar y seguir todas las instrucciones, incluso si se las dan por razones de seguridad.
    Comprender las tendencias particulares de su hijo le ayudará a crear configuraciones que sean infalibles tanto para los humanos como para los caninos involucrados. Por ejemplo, si dejar al perro solo mientras está en su jaula es demasiado difícil, agregar un corral alrededor de la jaula o colocar la jaula en una habitación diferente son formas de crear una capa adicional de seguridad.
  • Practique caricias apropiadas. Usar un peluche puede ser una excelente manera de practicar caricias suaves y apropiadas. A la mayoría de los perros no les gusta que los acaricien en la cabeza ni que los abracen. Acariciar con una mano en el costado o en el pecho suele ser la mejor opción para un perro relajado y que se siente cómodo tocándolo. Enséñeles a sus hijos la “regla de los tres segundos”: acaricie durante tres segundos, luego deténgase y observe si el perro se acerca por más tiempo o se aleja.
  • Habla sobre el lenguaje corporal. Como dice el dicho de Family Paws: "Ojos, orejas, cola, hocico, reúne las pistas para resolver el rompecabezas". Enseñe a sus hijos a mirar diferentes partes del cuerpo para comprender lo que podría estar sintiendo ese perro. ¿Están las orejas hacia atrás o en su posición alegre normal? ¿Tienen los ojos duros, con mucho blanco visible o pupilas dilatadas? ¿O son suaves y relajados? ¡Hay mucho más en qué pensar que solo mover la cola! Hay muchos juegos y libros que pueden ayudarle a usted y a sus hijos a practicar estas habilidades de observación.
  • Discuta los roles. La edad y el nivel de madurez de su hijo determinarán el nivel apropiado de participación que debe tener con el perro. ¡Planifique y discuta con anticipación cuál será su participación! Los niños pueden ser excelentes ayudantes de entrenamiento, por ejemplo, y pueden hacer muchas cosas divertidas para preparar actividades de enriquecimiento para los perros, pero no se les debe dar la responsabilidad de pasear solos a un perro, especialmente si es un perro grande o no entrenado. Si tiene una idea clara de cómo puede ser tener un perro de antemano, evitará posibles decepciones o malentendidos.
  • ¿Qué hago si...? Piense con anticipación en escenarios específicos que puedan resultar desafiantes para sus hijos y bríndeles instrucciones específicas sobre cómo pueden responder. ¡Practicar también es útil! Por ejemplo, "¿Qué hago si un cachorro me roba el juguete?" "Puedes buscar a un adulto y pedirle que cambie el cachorro por un juguete apropiado". Es útil discutir qué hacer en lugar de simplemente qué no hacer (es decir, “No persigas al cachorro, no intentes sacarle algo de la boca, etc.”).
Niño paseando con perro en el campo